lunes 30 de julio de 2007

Equilibrio libertad/orden


" La libertad civil, caballeros, no es - como muchos se habrán esforzado en convencernos - algo que se oculta en una especie de ciencia abstrusa. es un don y un beneficio, no una especulación abstracta. Y todos los razonamientos que se puedan hacer sobre ella han de ser tan simples que lleguen a comprenderse perfectamente por las mentes sencillas de quienes han de disfrutarla y habrán de defenderla.

Es algo que está muy lejos de aquellas proposiciones de la geometría y de la metafísica que no admiten términos medios, sino que han de ser absolutamente verdaderas o falsas. La libertad civil y social, como tantas otras cosas de la vida corriente, se puede modificar y combinar; se puede disfrutar en diferente grado; y se puede adaptar a una infinidad de formas, de acuerdo con el carácter y las circunstancias de cada comunidad. La libertad extrema (que aunque constituye una perfección abstracta representa un fallo real) ni se consigue ni debiera conseguirse en parte alguna; porque los extremos, como todos sabemos, en lo que atañe a los deberes o las satisfacciones que podamos disfrutar en la vida, son destructivos tanto para la virtud como para el goce.

Y así, la libertad también debe estar limitada, a fin de que pueda poseerse. Pero, en cualquier caso, es imposible determinar con exactitud el grado de restricción de esa libertad. No obstante, toda asamblea pública que sea prudente debiera tener por objetivo descubrir, mediante pruebas y comprobaciones razonadas y serenas, lo poco - no lo mucho - que se puede restringir dicha libertad, sin que ello perjudique a la comunidad. Pues la libertad es un bien que ha de ser desarrollado, y no un mal que deba ser reducido."

Carta a los mandatarios de la ciudad de Bristol, Edmund Burke