lunes 25 de junio de 2007

Parménides


" Y la diosa me recibió benévola, cogió mi mano derecha con la suya y me habló con estas palabras: " Oh, joven, compañero de inmortales aurigas, que llegas a nuestra morada con las yeguas que te transportan, salve, pues no es mal hado el que te impulsó a seguir este camino, que está fuera del trillado sendero de los hombres, sino el derecho y la justicia. Es preciso que te aprendas todo, tanto el imperturbable corazón de la Verdad bien redonda, como las opiniones de los mortales, en las que no hay verdadera creencia. Sin embargo aprenderás también cómo lo que se cree debería ser aceptable, porque penetra totalmente todas las cosas"."

Adv.Math VII, 3 Sexto Empírico(versos 20..) Proemio de Parménides